Más información sobre el trastorno de estrés postraumático

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) puede desarrollarse después de experimentar un hecho traumático, como por ejemplo: Ataque físico o sexual. Guerra, catástrofe natural o un accidente. El fallecimiento inesperado de un ser querido.

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) puede desarrollarse después de experimentar un hecho traumático, como por ejemplo:

  • Ataque físico o sexual.
  • Guerra, catástrofe natural o un accidente.
  • El fallecimiento inesperado de un ser querido.

Una reacción común del TEPT es sentir:

  • Shock
  • Enojo
  • Nerviosismo
  • Temor
  • Culpa

Para la mayoría de la gente, estas sensaciones desaparecen con el paso del tiempo. Sin embargo, estas sensaciones pueden continuar durante más de un mes y empeorar. Si esto sucede, es posible que usted tenga TEPT. Este trastorno afecta tanto a niños como adultos y puede evitar que usted lleve una vida normal.

¿Debería buscar ayuda?

Sí. Si cree que usted o un ser querido está experimentando síntomas de TEPT, cuanto antes busque tratamiento, mejor. Encuentre un terapeuta que se especialice en trastorno de estrés postraumático y sea alguien que lo haga sentir cómodo. Si necesita asistencia para buscar un proveedor médico, llame al número de salud conductual/mental que se encuentra al dorso de su tarjeta de identificación de miembro.

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una afección que puede desarrollarse después de que una persona ha experimentado o estado expuesta a un hecho traumático en el cual hayan ocurrido o habido posibilidades de lesiones físicas graves. El TEPT puede ser el resultado de un episodio traumático, como un ataque sexual o físico, el fallecimiento inesperado de un ser querido, un accidente, una guerra o una catástrofe natural y puede causar temor intenso, un estado de impotencia u horror.*

Cuando alguien experimenta un hecho traumático, es posible que tenga reacciones tales como estado de shock, enojo, nerviosismo, temor o, incluso, culpa. Estas reacciones son comunes; y, para la mayoría de la gente, desaparecen con el paso del tiempo. Las personas que padecen TEPT muestran síntomas durante más de un mes y no pueden funcionar tan bien como antes del hecho. Estas sensaciones pueden empeorar y hacer que llevar una vida normal resulte difícil.

Por lo general, los síntomas del TEPT comienzan a verse en un plazo de tres meses posteriores al hecho pero, en algunos casos, pueden aparecer tardíamente, hasta un año después. Debido a que todos reaccionamos de manera diferente, la gravedad y duración de la enfermedad pueden variar.

Hay tres tipos principales de síntomas:

  1. Volver a experimentar el hecho traumático (por ejemplo, "flashbacks", recuerdos angustiantes intrusivos del evento, pesadillas, reacciones físicas intensas y una gran angustia cuando se recuerda el trauma)
  2. Evitar recordatorios del trauma (por ejemplo, evitar actividades, lugares y pensamientos que le recuerden el trauma, la incapacidad de recordar aspectos importantes del mismo, pérdida de interés en las actividades que realiza, sensación de desapego hacia los demás y de futuro limitado)
  3. Mayor ansiedad y excitación emocional (por ejemplo, dificultad para conciliar el sueño o mantenerse dormido, irritabilidad, ataques de ira, dificultad para concentrarse, sentirse nervioso o sobresaltarse con facilidad)

Los síntomas del TEPT en niños y adolescentes se presentan en forma diferente

  • Temor a ser separado de uno de sus padres
  • Perder habilidades adquiridas anteriormente (como poder ir al baño solos)
  • Problemas de sueño y pesadillas sin contenido reconocible
  • Juegos sombríos y compulsivos en los cuales se repiten los temas o aspectos del trauma
  • Nuevas fobias y ansiedades que parecen no tener relación con el trauma (como el miedo a los monstruos)
  • Representar el trauma a través de juegos, historias o dibujos
  • Dolores y malestares sin causas aparentes
  • Irritabilidad y agresión

Si cree que usted o un ser querido está experimentando síntomas de TEPT, cuanto antes busque tratamiento, mejor. Busque la ayuda de un terapeuta que se especialice en trastorno de estrés postraumático y sea una persona con la que se sienta cómodo trabajando.

Además, hay formas de que usted o algún miembro de su familia puedan mejorar su capacidad de lidiar con el TEPT o cualquier otro desafío que le presente la vida; la Clínica Mayo le sugiere:

  • Conectarse mediante relaciones fuertes y positivas.
  • Hacer que cada día tenga sentido al mirar hacia el futuro.
  • Aprender de las experiencias vividas al recordar cómo superó hechos similares.
  • No perder las esperanzas al aceptar y anticiparse a los cambios que ocurren en la vida.
  • Cuidarse a sí mismo al poner en práctica técnicas de relajación, comer en forma saludable y realizar las actividades que disfruta.
  • Ser proactivo al ocuparse de sus problemas y buscar ayuda profesional, en caso de ser necesario.