¿Podría usted ser víctima de trastorno de estrés postraumático?

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una afección que puede desarrollarse después de que una persona ha experimentado o estado expuesta a un hecho traumático en el cual hayan ocurrido o habido posibilidades de lesiones físicas graves. El TEPT puede ser el resultado de un episodio traumático, como un ataque sexual o físico, el fallecimiento inesperado de un ser querido, un accidente, una guerra o una catástrofe natural y puede causar temor intenso, un estado de impotencia u horror.*

Cuando alguien experimenta un hecho traumático, es posible que tenga reacciones tales como estado de shock, enojo, nerviosismo, temor o, incluso, culpa. Estas reacciones son comunes; y, para la mayoría de la gente, desaparecen con el paso del tiempo. Las personas que padecen TEPT muestran síntomas durante más de un mes y no pueden funcionar tan bien como antes del hecho. Estas sensaciones pueden empeorar y hacer que llevar una vida normal resulte difícil.

Síntomas del TEPT

Por lo general, los síntomas del TEPT comienzan a verse en un plazo de tres meses posteriores al hecho pero, en algunos casos, pueden aparecer tardíamente, hasta un año después. Debido a que todos reaccionamos de manera diferente, la gravedad y duración de la enfermedad pueden variar.

Hay tres tipos principales de síntomas:

  1. Volver a experimentar el hecho traumático (por ejemplo, "flashbacks", recuerdos angustiantes intrusivos del evento, pesadillas, reacciones físicas intensas y una gran angustia cuando se recuerda el trauma)
  2. Evitar recordatorios del trauma (por ejemplo, evitar actividades, lugares y pensamientos que le recuerden el trauma, la incapacidad de recordar aspectos importantes del mismo, pérdida de interés en las actividades que realiza, sensación de desapego hacia los demás y de futuro limitado)
  3. Mayor ansiedad y excitación emocional (por ejemplo, dificultad para conciliar el sueño o mantenerse dormido, irritabilidad, ataques de ira, dificultad para concentrarse, sentirse nervioso o sobresaltarse con facilidad)

Los síntomas del TEPT en niños y adolescentes se presentan en forma diferente

  • Temor a ser separado de uno de sus padres
  • Perder habilidades adquiridas anteriormente (como poder ir al baño solos)
  • Problemas de sueño y pesadillas sin contenido reconocible
  • Juegos sombríos y compulsivos en los cuales se repiten los temas o aspectos del trauma
  • Nuevas fobias y ansiedades que parecen no tener relación con el trauma (como el miedo a los monstruos)
  • Representar el trauma a través de juegos, historias o dibujos
  • Dolores y malestares sin causas aparentes
  • Irritabilidad y agresión

¿Debería buscar ayuda?

Si cree que usted o un ser querido está experimentando síntomas de TEPT, cuanto antes busque tratamiento, mejor. Busque la ayuda de un terapeuta que se especialice en trastorno de estrés postraumático y sea una persona con la que se sienta cómodo trabajando.

Además, hay formas de que usted o algún miembro de su familia puedan mejorar su capacidad de lidiar con el TEPT o cualquier otro desafío que le presente la vida; la Clínica Mayo le sugiere:

  • Conectarse mediante relaciones fuertes y positivas.
  • Hacer que cada día tenga sentido al mirar hacia el futuro.
  • Aprender de las experiencias vividas al recordar cómo superó hechos similares.
  • No perder las esperanzas al aceptar y anticiparse a los cambios que ocurren en la vida.
  • Cuidarse a sí mismo al poner en práctica técnicas de relajación, comer en forma saludable y realizar las actividades que disfruta.
  • Ser proactivo al ocuparse de sus problemas y buscar ayuda profesional, en caso de ser necesario.

Para obtener más información acerca del trastorno de estrés postraumático, visite los siguientes sitios web:

* Manual diagnóstico y estadístico